lunes, 20 de diciembre de 2010

CARTA ABIERTA Nº 8 Indoamericano, legados y desafíos

De la muerte de Néstor Kirchner a la violencia reciente, el enfrentamiento entre las consecuencias de un modelo que se resiste a desaparecer y otro que se articula con más fuerza. Lo que falta hacer, los gestos de osadía y valor del Gobierno. 

Desbordantes y conmovedoras, las jornadas de finales de octubre fueron de profunda congoja y de reafirmación militante, de reflexión y de energía galvanizada alrededor de un proyecto de transformación y emancipación de la patria. Días que quedarán registrados en la memoria popular como uno de esos momentos únicos en los que algo se sella. En la despedida y en el homenaje, en el fervor y el compromiso de miles y miles, se grabaron la palabra y el gesto inaugurador de nuevos horizontes de justicia y dignidad de Néstor Kirchner. Es a partir de la comprensión de lo abierto en mayo del 2003 que, teniendo como fondo la manifestación con la que una parte sustancial del pueblo argentino convirtió el dolor por la muerte de un protagonista central de la historia reciente en apoyo a su compañera y a la continuidad del proyecto nacional que ella lidera, que no podemos dejar de decir nuestra palabra, ante los tiempos graves y cargados de posibilidades que se manifiestan en estos días, en los que la convicción de avanzar hacia un país más justo es amenazada por las fuerzas de la destitución y de la regresión conservadora. 
Por un lado, la polifónica voz de las multitudes entrando en la escena a anunciar su decisión de tomar en sus manos la vida política argentina, y por el otro los disparos. En la ruta 86 de Formosa, junto a las vías del Roca en Barracas, en las ocupaciones de predios del sur porteño, disparos, y en las calles y plazas y centros de reunión, la afirmación vital y desenfadada de un país a la medida de los sueños de quienes lo habitan y la voluntad de sostener y llevar adelante un rumbo. Contrapunto áspero y extraño, pero no imprevisible, cuyo sonido puntúa la singularidad del tramo histórico y las exigencias que esa singularidad plantea. Doloroso y esperanzado, abierto a lo inesperado y sometido a desafíos arduos de sobrellevar, el complejo y sorprendente momento histórico que estamos viviendo es efecto, ante todo, de una larga trama de necesidades populares y luchas por resolver esas necesidades, y ni la etapa iniciada en 2003 ni su persistente profundización desde entonces pueden entenderse sin asociarlas estrechamente a la lucidez con que fueron reconocidas necesidades y luchas y a la audacia con que se les buscaron soluciones. 
No son tampoco ajenos a los modos en que fueron reconocidas las necesidades y se implementaron soluciones la marea de pasión política y toma de conciencia que anima a multitudes en el país. Incluida, entre aquello que cientos de miles de argentinos se comprometieron públicamente a defender, la hasta entonces inédita decisión de hacer del rechazo a la represión a protestas o reclamos políticos o sociales un principio básico e irrenunciable. Apuntando a horadar ese principio, el despliegue de brutalidad que se llevó las vidas de Mariano Ferreyra, Roberto López, Rosemary Chura Puña, Bernardo Salgueiro y Juan Castañeta Quispe da cuenta de la falta de reparos con que se lanzan a recuperar sus privilegios el viejo orden neoliberal y quienes fueron sus beneficiarios. No extinguido del todo sino todavía operante en las estructuras de la sociedad, e incluso incrustado en el Estado mismo, el orden neoliberal. La movilización popular insinúa que es necesaria otra matriz estatal, y cuestiona un orden que sigue suponiéndose inmutable, en la línea marcada por Néstor Kirchner al ordenar, en un acto de tajante cuestionamiento a ese orden, que se descolgara el retrato del dictador Videla. Si la tentativa destituyente de las patronales agromediáticas no logró concretar su objetivo a través del triunfo de 2009, y si la decisión de doblar la apuesta que eligieron como respuesta Néstor Kirchner y Cristina Fernández produjo una eclosión de la política y la participación popular que resultaban inimaginables hasta poco antes, la actual carencia de perspectiva electoral lleva a que la fuerza destituyente pase por la violencia, además de la inflación y del ininterrumpido trabajo de erosión del gran empresariado mediático. 
Nunca dejó de estar el recurso de la violencia en el mapa de lo posible, pero esta nueva irrupción lleva a interrogarnos por las condiciones que le sirven de base, más allá de la evidente constatación de que existen vigorosos poderes fácticos: como ningún otro presidente antes en la Argentina, fue Cristina Fernández quien hizo notar que gobierno del Estado y poder real no son sinónimos. Cuanto más crece la brecha entre ambos, más conflictividad: tanto una oportunidad como un peligro, si no se toma nota de lo que está en juego en la situación ni se actúa en consecuencia. 
No se entiende la opción por la muerte que hace la antipolítica si no se repara en que este es un momento de inflexión histórica: la existencia rumorosa de vastos sectores que ya no sólo acompañan sino que decidieron dar un paso adelante, es una realidad, marca un giro en el interior de lo que comenzó hace diez años. Profundamente instituyente, la movilización popular hace que el proyecto kirchnerista ya no sea el mismo: vivir una situación que resultaba inimaginable en 2003 reclama dejar atrás las condiciones que traban el proyecto o juegan en su contra. La persistencia de esas condiciones –lo que cruje y reacciona– aparece expresada en los hechos de Villa Soldati, Formosa o Barracas, pero también en otros tramos de una cadena de la que forman parte los desalojos de campesinos del Mocase en Santiago del Estero, el asesinato de jóvenes movilizados en Bariloche, las persecuciones a campesinos en otras provincias del norte como consecuencia de la “conquista del desierto de baja intensidad” que están provocando quienes bregan por profundizar un modelo de especialización sojera de carácter excluyente, tendiente a reincidir en una inserción subordinada de Argentina en el mundo globalizado, en las antípodas del proyecto de autonomía nacional y de liquidación de las relaciones económicas asimétricas inaugurado por Néstor Kirchner. 
Porque se hizo mucho, precisamente, es que sale a reclamar atención lo aún no hecho. Tan vasto es el deterioro que produjeron la dictadura y los gobiernos neoliberales, que ningún esfuerzo reparador puede completar la tarea. Lo que ha sido intocado en estos años, precisamente, es lo que aparece en juego en estos días. Caldo de cultivo para los asesinos y los destituyentes, para la xenofobia y el racismo, lo intocado, las limitaciones que no fueron traspasadas en la vertiginosa marcha del proyecto en curso, hace que allí brote la mayor conflictividad. En el magma de los asuntos pendientes: vivienda, sistema ferroviario, tercerización laboral, persistencia de administraciones comunales o provinciales estrechamente vinculadas a sectores del bloque de poder, autogobierno de las fuerzas de seguridad, formas de burocracia sindical incompatibles con cualquier proyecto democrático y popular. Y sumado a todos ellos la emergencia de fuerzas privadas, las del narcotráfico, que surge con su poder económico, implantación territorial, fuente de sicarios, como nervio inherente a la conservación de un orden hecho de vida popular fragmentada y sin futuro para los débiles. Como el narcotráfico, los disparos de barrabravas y matones, y la virulenta belicosidad de pobres contra pobres hablan de una vida popular gravemente dañada. La lógica de las bandas y las mafias que aparecen con la despolitización sugieren que el proceso de descomposición social iniciado hace décadas tiene una profundidad tal que las decisiones a tomar por cualquier gobierno son difíciles de dilucidarse. 
Es mucho, es complejo y es arduo lo que queda por hacer cuando las tramas a deshacer están tan arraigadas, y cuando los intereses económicos del bloque de poder y sus efectos contra los intereses populares operan sobre las oportunidades que el propio modelo actual les abre. No es sólo tarea de un gobierno ni puede hacerse si sólo optan por la expectativa quienes respaldan a ese gobierno. Más aún porque subsiste un Estado estructurado para que sobre él pudiera cimentarse el orden neoliberal. Y si con Néstor Kirchner fue posible dar un golpe de volante en lo que hace a la conducción del Estado, lo que no es poco en relación a la situación precedente, la necesidad de profundizar el proyecto choca contra los límites de un Estado que no está preparado para las transformaciones, terreno de batalla y problema a resolver para los cambios que insinúa el horizonte. Tanto la perduración de estructuras anquilosadas en el Estado nacional y las provincias como la de viejas y arraigadas lógicas del trabajo estatal que subyacen en la cultura argentina exigen buscar formas de superación por quienes aspiran a un sostenido y original proceso de profundización de la democracia. 
La decisión de crear un Ministerio de Seguridad y confiarlo a la conducción de Nilda Garré va en dirección de dar la cara a lo pendiente. No debería ser necesario aguardar que el conflicto estalle, como a menudo sucede, para mostrar una solución capaz de sorprender y ratificar el camino iniciado en 2003, pero así y todo este es un paso que, si se prolonga con la misma osadía y firmeza en otros, establecerá la mejor base para que no se diluya lo conquistado. No habrá de ocurrir si no se lo hace enfrentando a las ilusiones triunfalistas que ocultan lo irresuelto, diluyen la percepción de los conflictos y se apoltronan en los datos de las encuestas para flotar pasivamente, lejos de la apuesta al riesgo que permitió los logros que, en múltiples terrenos, obtuvo el kirchnerismo, incluida la aprobación popular. Si entre los más notorios de esos logros se cuenta la vigorosa recuperación de la política, al igual que en otros países de América latina y a contramano de lo que aparece como la norma imperante en Estados Unidos y Europa, será la continuidad de la política, y no la superación de la política a través de la ilusión de una gestión que pretenda representar a toda la sociedad, como si no hubiera intereses contrapuestos, lo que permitirá seguir avanzando. Por la situación económica y por la existencia de un acrecido respaldo popular, el presente es el mejor momento para las reformas estructurales que el pueblo movilizado y las muy concretas urgencias de la población demandan.
En este sentido, cobra toda su dimensión la idea de distribución de la riqueza. Hablar, hoy y aquí, de distribución de la riqueza implica hablar no sólo de más inversión social –refutando argumentos tales como que “están los recursos pero se administran mal” y a quienes sostienen las tesis de restricción y ajuste del FMI–, sino también, e imprescindiblemente, de una reforma tributaria. Hay una insoslayable necesidad de mantener en vilo el paradigma igualitario que caracteriza a este momento social, un rumbo que también reclama contar con una nueva ley de entidades financieras, la reforma de la carta orgánica del Banco Central, la participación de los trabajadores en las ganancias de las empresas y políticas de fondo para afrontar la amenaza de la inflación, apuntando a los formadores de precios y a quienes concentran la oferta de productos y su comercialización, aun con las inevitables resistencias y las maniobras obstaculizadoras, hasta violentas, que esas medidas van a desatar. No se resuelve la redistribución sin conflicto, y a nada está tan ligado el conflicto social en ascenso como a lo redistributivo. 
Es la desigualdad social una de las acuciantes cuestiones que puso sobre el tapete la Presidenta al enfatizar que “todavía falta”, lo que hierve en el trasfondo. Que haya pobres lanzados masivamente a ocupar predios en busca del techo que no tienen es una cuestión alarmante, cualquiera sea el origen de esa decisión. Aunque no deja de incidir en ello la incapacidad del actual gobierno porteño para cumplir sus promesas y la monolítica indiferencia ante el sufrimiento social que resulta de su ideología y de los intereses que defiende, no alcanzaría tanta dramaticidad el problema si la brecha entre quienes tienen más y quienes tienen menos no siguiera jugando un rol determinante, aun con las distintas medidas adoptadas para reducir la desocupación y aumentar la capacidad adquisitiva de los sectores con menores recursos. Sobre ese espeso y candente caldo de cultivo operan los destituyentes, hoy abocados a promover, a través de sus reclamos de orden contra los “miles de tiranuelos que perturban a los ciudadanos” y de sus gritos de alarma ante la “falta de autoridad”, a generar miedo y odio, fogoneando una conflictividad apolítica o antipolítica que anule o sofoque el enérgico renacimiento del compromiso político y el estallido de la potencia de la afectividad compartida en la búsqueda de un destino en común, animados por la conciencia de que, como nunca en décadas, están puestas en juego dos alternativas de país, radicalmente excluyentes la una de la otra. 
Desde esa perspectiva, hay que seguir emancipando la historia nacional de las partes más corroídas que abriga en su seno, que, por ejemplo, hacen que la explotación de la naturaleza sea lindante con el saqueo, los negocios privados y la puesta en peligro del patrimonio natural común. Los pueblos originarios nos alertan sobre este riesgo que se cierne sobre toda la humanidad. No es sólo contra ellos que la injusticia y la fiereza de la Campaña del Desierto parecerían aún estar presentes. Es necesario entonces procurar un nuevo modo de justicia territorial, tejida con nuevas economías y reconocimientos comunitarios. Y si la represión es incompatible con las políticas del gobierno nacional, también lo es la expoliación, cuya persistencia implica, para la propia historia común, la amenaza de una fuerza paralizante, al servicio de pequeños núcleos concentrados de dominación. Contra esas y otras amenazas es que un generoso espíritu recorre el país apuntando a celebrar la tarea en común y será, seguramente, el que fortalezca y amplíe las realizaciones ya prácticas en materia de derechos humanos, justicia social, democratización de la comunicación y reafirmación del latinoamericanismo de los pueblos, en la senda de las más vigorosas medidas que caracterizan a este gobierno. 
Hay una dimensión ética, por encima de cualquier consideración de oportunidad o conveniencia, en ese espíritu, y es impensable, sin ella, cualquier intento de transformación del Estado, fundamental para impedir una reversión hacia el pasado. No se trata de ser ingenuos o de cultivar un moralismo abstracto, ni de ignorar que existen correlaciones de fuerzas y debilidades propias, sino de apostar a despegarse de la comodidad de lo que se da por sentado. La policía que reprime y dispara no sólo cumple órdenes de los Estados provinciales y las jefaturas incapaces de sensibilizarse ante cuestiones históricas y sociales de primera importancia o ante la evidencia de que son necesidades primordiales las que llevan a agruparse para ocupar un terreno largamente adeudado. Escuchan estos sectores inmovilistas voces muy antiguas, textos muy conocidos, que siguen orientando desde las penumbras de la historia estos capítulos postreros de la Campaña del Desierto y de las patrullas de la Semana Trágica, con el modelo de soluciones drásticas para pueblos considerados inferiores o para extranjeros estigmatizados como una infección extirpable. Grandes nombres de nuestra historia y nuestra literatura, en una perspectiva progresista incluso, hablaron del mestizaje como un mal o de la incapacidad constitutiva de los pueblos indígenas para formar parte de la vida nacional, con parecida seguridad a la que ostenta Mauricio Macri al establecer las razones de la represión a sangre y fuego en la existencia de una inmigración incontrolada desde los países limítrofes. Emulo de la peste xenófoba que, como respuesta por derecha a la crisis, azota a Estados Unidos y Europa, Macri elige una dirección frontalmente contraria a los vientos de integración y hermandad sin fronteras, y con plena inclusión de las diversidades, que animan en este tiempo a América latina. 
La formación histórica de la Argentina como nación registra un estilo que hay que superar. El del progresismo en su momento más vacuo, que en sus distintas vertientes políticas, científicas y militares, y en sus acepciones conservadoras y de izquierda, no supo comprender las más sensibles necesidades de un conocimiento sobre los flujos de la historia, la pluralidad de las formas civilizatorias y la existencia de derechos culturales preexistentes de los pueblos arrasados por la expansión de las fronteras agrarias del capitalismo, que hoy vuelven a mostrar su voracidad rapiñadora. Sin que esto sea sorprendente en los emisarios intelectuales y voceros armados de esa expansión que se pintaba con tintes épicos, fue muchas veces compartido por representantes de los pensamientos progresistas y por quienes están ligados a los movimientos de raigambre y vocación popular. Urge construir ahora un horizonte político del presente donde no se admita la reiteración del veredicto de inferioridad de pueblos que tienen otra concepción de la naturaleza, el conocimiento y la vida en general. Se hacen presentes, bajo la condena al mestizaje y la “defensa” ante el diferente “que viene a quitar espacio”, todos los fantasmas del exterminio. Fantasmas que subyacen entretejidos en los vasos capilares de vastas capas de la sociedad, incluso las más pobres, para emerger como pus cuando los intereses de un grupo político o la avidez perversa de los principales medios los convoca. Son los que olvidan que el lenguaje argentino abreva también en aquellos que, sometidos, introdujeron sus sonidos y las formas de sostener, frente a la opresión y la infamia, sus formas de concebir la naturaleza y las vicisitudes del tiempo. 
Si de ningún modo es la agenda del “orden” la que este gobierno acepta, tan explícitamente como sostiene el principio de que la vida está antes que la defensa de los bienes materiales y aleja a Argentina de cualquier club de países xenófobos, el sostén de tales políticas reclama advertir que no caben en nuestro tiempo los despojos de tierras a los campesinos, las muertes, la represión a los reclamos, la desprotección a las víctimas, las desigualdades ante la ley o ante la aplicación de la ley, por parte de la policía o de la Justicia. No puede tampoco haber tabiques conceptuales entre las culturas de las poblaciones aborígenes, criollas, inmigratorias antiguas y nuevas. Las luchas por la igualdad, la fraternidad y la libertad, en el plano ahora cultural y de los derechos, hacen a la característica de este tiempo. No es admisible que un disparo policial, surgido de marañas políticas insensibles y cómplices, tienda a desbaratar este rumbo latinoamericano y la decisión no represiva del Estado nacional. ¡Qué contraste cobra este burdo comportamiento de los núcleos políticos que defienden los grandes negocios, amparados en la máscara de federalismo que enmascara lo feudal, con las pronunciaciones y los acentos que dejan oír los representantes de los pueblos originarios! Hay allí un mensaje refundador de las formas más vitales del poderoso mensaje histórico que contiene la idea de federalismo, siempre en riesgo de convertirse en legitimación de una democracia menguada y una economía excluyente. 
Transformaciones, las que se necesitan, que están reclamando una forma política capaz de abarcar una coalición nueva de ideas, estilos y actitudes. No se trata de repetir alguna de las experiencias que se ampararon en la denominación “frente”, con fortuna o sin ella, sino de reconocer en la activa e inquieta coexistencia de lo diverso y heterogéneo uno de los componentes más promisorios del movimiento popular que hoy se identifica con los cambios que la Argentina viene viviendo a partir del gobierno de Néstor Kirchner. Capaz de resaltar tanto la diversidad como lo que tienen en común quienes integran esa diversidad, la construcción frentista permite dar nombre y lenguaje a lo que en la experiencia kirchnerista viene de largas y arraigadas tradiciones y a quienes se encontraron expresados en esa experiencia, provenientes de vertientes muy diversas de la cultura política argentina, así como a los miles que en los últimos años abrieron por primera vez los ojos a la política y le dan un aire renovado. Decir que estamos ante un nuevo tiempo es decir que, aunque no deja de reconocer antecedentes, este es un tiempo que trae consigo componentes inéditos, como parte de una historia que jamás se repite, y plantea desafíos para los que no existen respuestas sino necesidad de buscarlas. Todo nuevo tiempo reclama palabras capaces de nombrar lo que hasta entonces no existía, y “frentismo” es la posibilidad de que encuentren un concreto lugar político esas palabras, tanto como los vocabularios y los estilos de los jóvenes que han encontrado en la política un mundo en que reconocerse y una pasión, con la consiguiente puesta en cuestión de los más notorios modos en que fue entendida la participación política en las últimas décadas, en la Argentina. 
Esa necesaria diversidad requiere un tipo de práctica política que se aleje a pasos acelerados de las viejas mañas de hacer de cuenta que se respeta la opinión de todos pero se primerea con la propia para imponérsela al resto. Este es el momento de definir la práctica política necesaria para que encuentren lugar quienes no lo encuentran en las estructuras existentes y para asegurar los avances: hay una singularidad propicia en la vida política argentina de estos días, que ha salido a la luz como una evidencia jubilosa, y la movilización popular de fines de octubre reafirma allí un rumbo consistente. Muertes de muy diversa índole, inequiparables, coinciden en colocar ante una encrucijada a los miles que se identifican con la novedosa etapa política que estamos viviendo y apuestan a su extensión, única posibilidad de preservar lo logrado. El drama de los arrojados al margen sólo podrá ser atendido, reparado y juzgado de modo adecuado si emancipamos la historia nacional de sus engarces más oprobiosos. Emancipar la historia nacional, puesto que este es el momento de hacerlo, implica nuevas construcciones políticas y la sensibilidad renovada de democratizar la sociedad argentina junto a la comprensión misma de su compleja historia formativa. Otros cortes con un pasado de injusticia se han realizado. El más nítido, sin dudas, respecto de la trama de complicidades con el terrorismo de Estado. También, las reversiones de privatizaciones expropiatorias de los años noventa. Son actos de emancipación nacional. Otros nos esperan y nos exigen. El agrietamiento y descascaramiento de la capa de indiferencia y desinterés político que aletargaba la potencia instituyente de las mayorías nos dice que este es el tiempo para llevarlos a cabo. 


Biblioteca Nacional, Buenos Aires, 18 de diciembre de 2010

domingo, 19 de diciembre de 2010

La madre patria y el racismo vigente aquí y allá.

"La materia prima que más interesa en nuestros territorios es el hombre. ¿Qué es capaz de hacer este hombre negro, de ojos más negros que su piel, grandes pero inexpresivos; de nariz corta y ancha, de boca amplia? ¿Qué capacidad somática y psíquica alcanza a desarrollar? (...) ¿Qué trabajo es capaz de desarrollar? La solución a todos estos problemas la consideramos absolutamente necesaria, si queremos colonizar racionalmente nuestros territorios. De otra parte cabe preguntar: ¿es posible en África una colonización espiritual o solamente hay posibilidad real de una colonización material?" (1)

Al leer estos párrafos en el Diario El País de hoy recordé una discusión que se desarrolló en las Cataratas del Iguazú el viernes pasado. Mientras nos deleitábamos del hermoso paisaje que nos rodeaba, un hombre de unos cincuenta años discutía acaloradamente con una mujer, era un turista español que criticaba los exhaustivos controles argentinos en la aduana. Al acercarnos para apoyar a nuestra compatriota, notamos su soberbia, esto nos motivo aún más para establecer una defensa de lo realizado por las autoridades nacionales. Terminada la discusión con la señora comenzó a charlar con un compañero sobre la difícil situación española, lo cual motivó una respuesta que está a tono con el primer párrafo de la nota. Al planteársele que "España tenía un veinte por ciento de desocupación" la respuesta fue rápida y directa: “No hay ningún problema, ese veinte por ciento no es Español”

Esta respuesta es acorde con el planteo Macrista en Buenos Aires, el problema suscitado en la capital no es problema de los porteños, simplemente porque los que tomaron las tierras NO SON PORTEÑOS, ni siquiera argentinos. La solución para el turista español, como para Mauricio Macri es sencilla, deben eliminar a todos aquellos que sobran y enviarlos a sus países de origen. Las fronteras son cercanas para los “negros del conurbano”, es correrlos más allá de la General Paz, para los otros simplemente la extradición (La ciudad no puede resolver los problemas del MERCOSUR, Mauricio Macri dixit). 

Para el pensamiento de los Macris el problema en las crisis se resuelve buscando a un enemigo débil: los inmigrantes internos y externos. Pero antes, los macris aprovecharon esa mano de obra barata en talleres textiles, algo que la tercera esposa de Macri debe conocer, y en la construcción como peones de albañil, un sector con enorme y descontrolado desarrollo en la ciudad que este último gobierna. Es aquí donde debemos reflexionar sobre la última pregunta del primer párrafo: ¿Es posible ganar su espíritu para un proyecto político en el cual caben unos pocos? o ¿Solo servirnos de ellos en alguna campaña electoral o solo como mano de obra barata?

Sigamos leyendo la nota publicado en el derechista diario: “…La tesis de los doctores españoles era sencilla: las enfermedades tropicales, desde la tripanosomiasis, la temible enfermedad del sueño, al paludismo, e incluso la lepra, han dejado tales estigmas en el hombre negro que su inteligencia se ha resentido. (…) Como resultado final de este ataque permanente sobreviene, cuando no la muerte, la destrucción somática y psíquica del individuo y, a la larga, de la raza…”(2). La respuesta “científica” es determinante, estos negros, como los desteñidos conurbanos-paraguas-bolitas   que “invaden Buenos Aires”, no tienen solución, está en su sangre vivir mal, lo grita su ADN. Para los Macris son la expresión cruel de una argentina que no quieren ver, de una América latina que nunca tuvo una frontera para la solidaridad, pero que peligrosamente se acercan a la ciudad “blanca” de los poderosos.

No hay solución, ni siquiera por medio de la cultura, ¿Para qué hacer escuelas?, ¿Para qué invertir el dinero de los contribuyentes en ellos?: “…su misión consistía en demostrar que dada la probada inferioridad de los africanos, resultaba superflua la homologación del sistema educativo peninsular en la colonia y se justificaba la aplicación de criterios que consideraban a los indígenas como meros braceros, habida cuenta de su manifiesta deficiencia intelectual…" Ha, ¿Ustedes creían que hablaba de Macri? No, esto lo planteaban desde el gobierno español, donde gobernaba Francisco…Franco y donde los hombres del Opus Dei (Ver nota) imprimían lo que se ajustaba a un buen gobierno.

Haga usted señor lector el análisis que desee, pero las coincidencias son tan patentes que hasta el más zonzo se pone vivo ante tanto "civilizador".


Jorge P. Colmán

1.- “Capacidad mental del negro”, escrito en Guinea Ecuatorial por los doctores Vicente Beato y Ramón Villarino, publicado por la Dirección General de Marruecos y Colonias, en el año 1944 y reeditado por el Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) una década después.

sábado, 18 de diciembre de 2010

DECLARACIÓN FINAL MIGRACIÓN Y DERECHOS HUMANOS EN LA X CUMBRE SOCIAL MERCOSUR

14 a 16 de diciembre 2010
Parque Tecnológico Itaipú de - Foz do Iguaçu - Paraná
DECLARACIÓN FINAL MIGRACIÓN Y DERECHOS HUMANOS EN LA X CUMBRE SOCIAL MERCOSUR (Sujeto a traducción final)
"Por un Mercosur libre de xenofobia, el racismo y toda forma de discriminación"
En el marco de la X Cumbre Social del MerCoSur que permitió por primera vez un espacio y la voz para los migrantes. 
Los migrantes y sus organizaciones reconocen y agradecen, comprometiéndose a seguir la construcción de una agenda social sobre la migración en el Mercosur, con el fin de reafirmar la migración como un derecho humano.

Reconociendo, por una parte, los avances en las políticas migratorias en los países de la región, entre los que destaca el Hogar Libre de Mercosur, Chile y Bolivia, por otro lado, lo que indica que aún prevalecen en el sur una legislación migratoria Américana incompatibles con la garantía de los derechos humanos, que debe ser urgentemente reformada.

Condenando la criminalización de la migración implementado a través de leyes y medidas como la Directiva de Retorno de la Unión Europea, el Estado de Arizona contra la inmigración, la violencia y la discriminación practicada contra los inmigrantes, como por ejemplo: Bolivia, Gobierno de Paraguay, Ciudad Autónoma de Buenos Aires y latinoamericanos en Tamaulipas, México.

Con el fin de contribuir a la humanización de las políticas de inmigración del Mercosur:

1 - Hacemos hincapié en la importancia de la Convención de las Naciones Unidas para la protección de todos los trabajadores migratorios y de sus familias, reconociendo que los migrantes han demandas específicas. 
Afirmamos la necesidad de ratificación por los países que no tienen, en particular Brasil, y la aplicación efectiva de los que lo han ratificado.

2 - Hacemos hincapié en la importancia de incluir la cuestión de la migración en la agenda política, económica y socioculturales a todos los Estados Partes y Asociados;

3 - Estamos a favor de la construcción de una política común de inmigración de los países de América del Sur y como resultado, la consolidación de la ciudadanía sudamericana, sin que se produzca una exclusión de trato para los migrantes de otros continentes.

4 - Proponemos la creación de un consejo de políticas de inmigración e integración de las personas en marco de la UNASUR, y como un agente político;

5 - Exigimos que el derecho a la salud esté garantizado para todos y para todos sin discriminación, con acciones que resultan en el acceso a medidas preventivas como las acciones de tratamiento, siempre teniendo en cuenta el contexto de la migración de las personas y los aspectos culturales específicos.

6 - Exigimos que el derecho a la educación esté garantizado para todos y para todos sin discriminación, independientemente de su estatus migratorio. 
Ningún niño, adolescente o un adulto migrantes deben tener acceso a la educación. Para tener acceso completo a este derecho, debemos considerar el contexto de la migración de personas, los aspectos culturales específicos y el reconocimiento de la validez de los títulos académicos regionales;

7 - Reconociendo la importancia de la contribución de los trabajadores migrantes al desarrollo de los países de origen y de destino, a favor: a) el apoyo del gobierno para facilitar la liquidación de las empresas productivas a través de la reducción de la burocracia, b) la garantía de igualdad de trato 
trabajadores migrantes y los trabajadores nacionales, de acuerdo con las normas internacionales, c) los mecanismos reales de acceso a la seguridad social para todos, teniendo en cuenta la realidad del empleo informal de los migrantes.

8 - Exigimos un mayor apoyo de los países de origen de los migrantes, a través de sus oficinas consulares, que debe cumplir y hacer frente a las demandas reales de sus poblaciones.
9 - Exigimos la facilitación de la obtención de documentos a través de la reducción de la burocracia y la protección de los migrantes contra la arbitrariedad, siempre teniendo en cuenta que ningún inmigrante es ilegal.

10 - Exigimos el reconocimiento de la necesidad de humanizar la atención de la asignación de migrantes a ser delegada a una organización específica con un enfoque de derechos humanos. 
Proponemos que el estatus institucional de las entidades está migrando a altos cargos del Estado.

11 - Considero un deber de los Estados para implementar canales de difusión de la información y los derechos y deberes de los migrantes para los propios migrantes y para la sociedad. 
Estas acciones deben desarrollarse en los lugares de origen, tránsito y destino de migrantes.

12 - Reconociendo la importancia del papel de los migrantes en la lucha por sus derechos, hizo hincapié en la necesidad de que sus efectos sobre los organismos públicos también garantizar el pleno ejercicio de la libertad de expresión - como en los medios de comunicación.

13 - Exigimos el derecho de los migrantes a participar en las decisiones que les afectan, asegurando que tengan la representación política, que se manifiesta en el derecho a elegir y ser elegido, el derecho a organizarse y participar en todos los ámbitos políticos.

14 - Estamos a favor de la inclusión como una prioridad en la agenda de demandas de las cuestiones de migración de género, los niños y adolescentes, ancianos, discapacitados, teniendo en cuenta los acuerdos específicos que ya existen para cada tema, tales como la Convención sobre los 
Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer, Convención sobre los Derechos del Niño, Convención sobre los Derechos de los Impedidos.

15 - Proponemos la creación de un Consejo Consultivo Migratorio del MERCOSUR que comprende las organizaciones de migrantes.

Abajo el documento original en Portugués

ÑANDEVA – TODOS NÓS
14 a 16 de dezembro de 2010
Parque Tecnológico de Itaipu - Foz do Iguaçu - Paraná
DECLARAÇÃO FINAL
MIGRAÇÕES E DIREITOS HUMANOS NA X CÚPULA SOCIAL DO MERCOSUL
“Por um Mercosul livre de xenofobia, racismo e toda forma de discriminação”
No marco da X Cúpula Social do Mercosul pela primeira vez se proporcionou um espaço e voz para os migrantes. Os migrantes e suas organizações reconhecem, agradecem e se comprometem a acompanhar a construção de uma agenda social das migrações no Mercosul, na perspectiva de reafirmar a migração como um direito humano
Reconhecendo, por um lado, os avanços nas políticas migratórias em países da região,
dentre os quais se destaca o Acordo de Livre Residência do Mercosul, Chile e Bolívia, por outro lado, assinalando que ainda vigoram na América do Sul legislações migratórias incompatíveis com a garantia dos direitos humanos, as quais devem ser urgentemente reformuladas.
Condenando a criminalização das migrações implementadas através de leis e medidas
como a Diretiva de Retorno da União Européia, a Lei Anti-Migratória do Estado do Arizona, a
violência e discriminação praticadas contra imigrantes, como, por exemplo, bolivianos e
paraguaios pelo governo autônomo da cidade de Buenos Aires, e latino-americanos em
Tamaulipas, México.
Na perspectiva de contribuir para a humanização das políticas migratórias do Mercosul:

1 – Enfatizamos a importância da Convenção da ONU para a proteção de todos os
trabalhadores migrantes e membros de suas famílias, por reconhecer que os migrantes têm
demandas específicas. Afirmamos a necessidade de ratificação da Convenção por parte dos
países que não o fizeram, sobretudo o Brasil, e a implementação efetiva por parte daqueles
que já a ratificaram.

2 - Enfatizamos a importância de incluir o tema das migrações na agenda política, econômica e sociocultural de todos os Estados Parte e associados;

3 – Defendemos a construção de uma política migratória comum aos países da América do Sul e, como resultado, a consolidação da cidadania sul-americana, sem que isso implique em um tratamento excludente para os migrantes em outros continentes.

4 – Propomos a criação de um conselho de políticas migratórias e integração dos povos no
âmbito da UNASUL, como instância política e decisória;

5 – Exigimos que o direito à saúde seja garantido a todas e a todos sem discriminação, com ações que impliquem em acesso tanto a medidas preventivas como a ações de tratamento, sempre levando em conta o contexto migratório das pessoas e os aspectos culturais específicos.

6 – Exigimos que o direito à educação seja garantido a todas e a todos sem discriminação independentemente de sua situação migratória. Nenhuma criança, adolescente ou adulto migrante pode ter seu acesso à educação negado. Para o pleno acesso a este direito, deve-se considerar o contexto migratório das pessoas, aspectos culturais específicos e o reconhecimento da validade dos títulos acadêmicos regionais;

7 – Reconhecendo a importância da contribuição dos trabalhadores migrantes ao desenvolvimento dos países de origem e destino, solicitamos: a) apoio dos governos a fim de facilitar a regularização dos empreendimentos produtivos através da diminuição da burocracia; b) a garantia da igualdade de tratamento entre trabalhadores migrantes e os trabalhadores nacionais, de acordo com a normativa internacional; c) mecanismos reais de acesso à seguridade social para todos, tendo em conta a realidade do trabalho informal dos migrantes.

8 - Exigimos maior apoio dos países de origem dos migrantes, através de suas representações consulares, que devem conhecer e se ocupar das reais demandas das suas populações.

9- Exigimos a facilitação da obtenção de documentos através da redução da burocracia e proteção dos migrantes contra as arbitrariedades, levando sempre em consideração que nenhum migrante é ilegal.

10 – Exigimos o reconhecimento da necessidade de humanizar o atendimento do migrante, atribuição que deve ser delegada a um organismo específico com enfoque em direitos humanos. Propomos que o status institucional das entidades migratórias seja elevado a secretarias de Estado.

11 – Consideramos ser um dever dos Estados implementar canais de informação e difusão dos direitos e deveres dos migrantes para os próprios migrantes e para toda a sociedade. Tais ações devem desenvolver-se nos locais de origem, trânsito e destino dos migrantes.

12 - Reconhecendo a importância do protagonismo dos migrantes na luta pelos seus direitos, enfatizamos a necessidade de possibilitar a sua incidência também em instâncias públicas garantindo pleno exercício da liberdade de expressão - como nos meios de comunicação.

13 – Exigimos o direito dos migrantes de participarem nas decisões que lhes dizem respeito, garantindo que tenham representatividade política, a qual se manifesta no direito a eleger e ser eleito, no direito à sindicalização e à participação em todas as instâncias políticas.

14 – Postulamos a inclusão, como prioridade, na agenda de reivindicações das migrações os temas do gênero, das crianças e adolescentes, da terceira idade, das pessoas com discapacidade, considerando as convenções específicas já existentes para cada temática, tais como a Convenção sobre a Eliminação de todas as formas de Discriminação contra a Mulher, Convenção sobre os Direitos da Criança, Convenção sobre os direitos das pessoas com discapacidade.

15 – Propomos a criação de um Conselho Consultivo de Migrações do Mercosul integrado por organizações de migrantes.

Educación y MERCOSUR "Ñãndeva – Todos Nosotros – Todos Nós"

En Foz de Iguazú-Brasil, X Cumbre Social del MerCoSur
El plenario de la Comisión del Educación de la X Cumbre del MERCOSUR sesionó los días 14, 15 y 16 de diciembre en el Parque Tecnológico Itaipú, con la participación de delegaciones de organizaciones sociales de Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay.  A estas se sumaron delegados invitados por la Cumbre de: Perú, Bolivia, Venezuela, Chile, Ecuador y Colombia. El plenario de Educación dio continuidad a las discusiones realizadas en la Isla de Cerrito (Argentina).

La comisión argentina dio inicio con la presentación de un documento consensuado en el CCSC (Arg), posteriormente la Comisión Brasileña presentó el programa “Universidad Para Todos”, José Vicente (Rector de la Universidad Zumbi dos Palmares) trató la problemática de los afrobrasileños y su acceso a la universidad, luego el Observatorio de Investigación de Educación Física (Brasil) presentó un proyecto para ser considerado por la Comisión.

Una comisión del Consejo del Parlamento Juvenil del Mercosur presentó las conclusiones del sector para la educación y luego la profesora Danila María da Silveira Galvão planteó el desarrollo brasileño en ciencia y tecnología.

Los ministerios de educación de Brasil, Uruguay y Argentina presentaron conclusiones conjuntas de las acciones y avances en la región desde la perspectiva de gestión de los gobiernos del MerCoSur. La “Red de Educación Ciudadana” (Brasil) relató el trabajo en educación popular que viene desarrollando y proyecto un video institucional de las experiencias en todo el país.

Pasadas las exposiciones se abrió el debate con amplia participación de todas las comisiones presentes sobre la problemática educativa regional, haciendo acento en la inclusión como meta para asegurar el derecho a una educación para todos/as. Otros temas tratados fueron el financiamiento educativo, la ciencia y tecnología, la apreciación de la diversidad, el reconocimiento y la validación de saberes entre los sistemas educativos de cada país y la educación popular como fundamento político y pedagógico de la integración.

Al cierre de las discusiones, y a pedido de la comisión brasileña, se redacto el documento final sobre la base del documento presentado por la comisión argentina. Se hicieron cambios y retoques varios con los diferentes aportes de las organizaciones sociales presentes.
Las conclusiones de esta comisión fueron presentadas en el plenario de Comisiones con la aprobación por unanimidad de todos los delegados presentes.

Jorge P. Colmán
Delegado del CCSC/Argentina
Frente Transversal

Para leer las conclusiones del Plenario de la Comisión de Educación del MERCOSURPINCHE AQUÍ

Conclusión Plenario del Area de Educacion del MERCOSUR

Las Organizaciones de la Sociedad Civil del Mercosur expresamos nuestra convicción y voluntad de diálogo acerca de la construcción  conjunta de las políticas públicas, sobre la base de la justicia social y la participación de las organizaciones populares. Manifestamos que esta construcción ha requerido y requiere la reparación del Sujeto de Derechos y su integración como sujeto colectivo de los  Proyectos Populares en nuestros países de la Patria Grande de Nuestra América, y por ello insistimos en remarcar la oportunidad histórica que representan los gobiernos nacionales de nuestra Región, sus uniones de intereses, necesidades y propuestas para lograrlo (MERCOSUR, UNASUR, Comunidad Sudamericana de Naciones).
Nuestra perspectiva de trabajo se fundamenta en la Educación Popular, como posición pedagógica y política, dentro y fuera del sistema educativo. Este posicionamiento se conforma en propuestas que no se desarrollan en paralelo al Sistema Educativo, sino que abogan por el fortalecimiento de la educación pública desde espacios complementarios a ella, favorecedores de la identidad, de los vínculos sociales, del protagonismo popular y de la organización en movimientos sociales. Consideramos que estas propuestas consolidan formatos y procedimientos que incluyen los diversos saberes y contextos.
Desde este espacio de construcción, reclamamos la inclusión de nuestras perspectivas como organizaciones populares, de nuestras lenguas e identidad en las agendas de las políticas educativas y la asignación presupuestaria que las mismas conllevan. Esta perspectiva implica la inversión de los Estados, plasmada en mejores condiciones de financiación de los recursos materiales, humanos y simbólicos que se destinen a las políticas públicas educativas y garantiza nuestra concepción político pedagógica.
La educación en nuestra Región debe ser universal en su acceso, ingreso, permanencia y terminalidad, en todos sus niveles con una perspectiva laica, gratuita, popular y comunitaria, concurriendo con acciones, planes y recursos del Estado que no sólo den cuenta de los y las  estudiantes de la Educación Formal sino de todos los habitantes de cada Nación y país, con especial énfasis en aquellos con sus necesidades humanas conculcadas e invisibilizadas.
Enfatizamos el derecho a la diversidad lingüística, generacional, de género, de orientación sexual, religiosa, étnica y los derechos específicos de las personas con diversidad funcional, en todos los niveles del sistema educativo.
Por último, necesitamos enmarcar este proyecto educativo en una solida relación entre la educación y la cultura del trabajo, desde el histórico sentido de unidad de la clase trabajadora de la Región. Consideramos el trabajo desde una perspectiva de crecimiento de la región y bienestar para los pueblos, con mayor producción y distribución justa de la riqueza. En este sentido, proponemos desnaturalizar las normas y expectativas que tenemos en este área y los modelos de legitimación técnica y tecnológica, para construir un modelo de educación para el trabajo que tenga relación con nuestra identidad, nuestra cultura, nuestros contextos, fortaleciendo el papel protagónico de la formación profesional y la educación técnico-profesional en la construcción de nuestra Región.
Por todo ello, proponemos:
  • La Creación de un Instituto Regional de Políticas Educativas y Culturales que implique la participación de las organizaciones del campo popular en el diseño de las políticas educativas y culturales, como espacio de legitimación, reconocimiento y promoción de prácticas y experiencias de educación popular (Jardines Comunitarios, Escuelas Campesinas, Círculos de Cultura, Bachilleratos Populares, etc) y la revisión de normativas existentes referidas a estos espacios, así como el estudio de las regulaciones que se necesitarían, el desarrollo de Programas para el intercambio (de materiales curriculares, de circulación de experiencias concretas, viables, realizadas, de la educación formal y de organizaciones sociales), desde una perspectiva de educación y cultura popular.
  • La Programación de Experiencias especificas de reinserción educativa y de Formatos de alfabetización y escolarización flexibles, adecuados y sistematicos, que atiendan a la realidad de jóvenes y adultos/as, con saberes socialmente significativos y en articulación con las necesidades de formación del sujeto para la vida, para el trabajo y acreditación necesaria en el mundo laboral.
  • La Certificación de tramos educativos al interior de la terminalidad de niveles educativos dando cuenta de cada paso desarrollado por cada persona en su/s recorrido/s educativo/s y la Acreditación de saberes, a través de mecanismos específicos, en diálogo con las culturas del Trabajo, la Producción, la Innovación, los procesos Creativos y Científicos, comprensivos de las competencias laborales exigidas por el Mundo del Trabajo y no sólo de éstas. Estos mecanismos de acreditación deberían habilitar la “idoneidad” como categoría igualitaria de acceso a los diferentes Niveles y Modalidades educativas. También, en el acceso a los estudios Superiores, al trabajo en sus Instituciones y a los posgrados y capacitaciones de mayor complejidad y valor socioeducativo.
  • La Facilitación de opciones de formación ajustadas a los intereses personales, laborales, profesionales y políticos, con espacios de concreción real en el campo del trabajo, identificando los perfiles profesionales y de oficios requeridos y la construcción de procesos productivos autogestionarios. Se trata de espacios formativos que acompañen el desarrollo de proyectos de vida, para que los/as educandos/as acompañen los procesos de industrialización, tecnologizacion y producción de medios de comunicación. En este sentido, es imprescindible articular las ofertas formativas con las entidades ejecutivas de Gobierno de las áreas de Trabajo, con los sindicatos y las organizaciones sociales. También, con modelos productivos que respondan a los nuevos paradigmas que se construyen con énfasis en la economía social y solidaria, y recuperen las prácticas de la economía comunitaria de los pueblos originarios. Es central acompañar esta propuesta con procesos de formación técnica y específica para educadores y educadoras.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Lanzamientos de campaña sin el calor del pueblo

Estas dos semanas se hicieron los lanzamientos de campaña presidencial para el 2011, ninguna de ellas capto seriamente la atención popular. Diciembre nunca fue un mes para definir nada políticamente, el pueblo tiene la cabeza puesta en cuestiones más íntimas, “lo político” ocupa un lugar secundario.

La coyuntura de los lanzamientos no son para nada felices para la oposición, todos los medios tienen puestos los ojos en la ciudad de Buenos Aires, más precisamente en Villa Soldati, con muertos y patotas armadas para aparentar una guerra entre pobres. Mauricio Macri pide la infantería para solucionar los problemas de vivienda en la ciudad y Duhalde pide orden/palos desde los EEUU.

El campeonato de fútbol y su definición movilizan decenas de miles de personas. Estudiantes de La Plata salió campeón por quinta vez e Independiente alcanzó la copa Libertadores de América luego de varios lustros. El pueblo vivió ambos campeonatos por la TV Pública, todo un símbolo de libertad y pasión desprivatizada.

El último fin de semana largo del año movilizó miles de personas hacia los centros turísticos y la capacidad hotelera arrojó un resultado altamente positivo. Las vacantes para enero y febrero se están cubriendo y millones de trabajadores se movilizaran para hacer efectivo el derecho a unas vacaciones dignas. Las fiestas incentivan el consumo y los aguinaldos son usados en las barriadas para mejorar la calidad de vida invirtiendo en la vivienda.

Las empresas de comunicación intentaron/intentan crispar los ánimos desde hace meses para crear un clima favorable a estos candidatos, su pico de movilización fue la 125, pero desde ese hecho a nuestros días se fue apagando su fervor al compas del aumento internacional del precio de la soja. Nadie cree seriamente que alguien se movilice por los candidatos opositores, ya se critican entre ellos y realizan movimientos de marketing político netamente defensivos. La única carta para acaparar votos está atada a la corporación mediática y esta se encuentra desgastada.

La iniciativa política sigue estando en el ejecutivo nacional y la oposición se desdibuja por propia incapacidad. El gobierno nacional puede exhibir los alcances del avance de la economía, pero debe evaluar seguramente lo pendiente, los sucesos de Villa Soldati tienen como máximo responsable a Mauricio Macri, pero la deuda de la década neoliberal sigue cobrando víctimas y esto puede restar posibilidades a una firme candidatura de Cristina Fernández. Una de las enseñanzas del 2009 es que no se puede hacer campaña con lo realizado cuando todavía existen necesidades, la apelación a conservar lo alcanzado es valorable, pero como decía Evita “donde hay una necesidad, hay un derecho”. Las movilizaciones del último mes marcan un camino, la mística instalada con la muerte física de Nestor Kirchner y el mandamiento antes mencionado de Evita pueden dar un marco de campaña que posibilite el triunfo del Movimiento Popular en el 2011. Todos somos responsables de construirlo, solo debemos ser fieles reflejos de nuestra historia.

Jorge P. Colmán
Grupo Jauretche-FTNyP-CTA


sábado, 11 de diciembre de 2010

Disparen contra la unidad latinoamericana

Que los medios corporativos en América Latina han sido hostiles a los gobiernos populares no es novedad, pero una seguidilla de sucesos deben poner alertas a todos aquellos que creemos en la herencia de unidad de San Martín, Bolivar, Artigas y O´Higgins.

Utilizando las muertes de hermanos latinoamericanos en la ciudad gobernada por la derecha xenófoba, las empresas de comunicación pusieron en marcha un clima de crispación, azuzando falsos nacionalismos con el objetivo generar fisuras en la necesaria unidad de nuestro continente. Los referentes de la derecha (Mauricio Macri, Rodriguez Larreta y Duhalde) impulsan estos conflictos y los explotan electoralmente con un marcado odio de clase. Las repercusiones se hicieron tapa en los tres países, aunque muy pocos hablan de las reales necesidades de sus ciudadanos.

Entre los sucesos que han tenido “prensa” azuzando los falsos nacionalismos se encuentra el incidente con algunos militares bolivianos que “invadieron” territorio argentino. Esto ha ocupado algunas tapas en Bolivia y hasta ha generado adhesiones al militar “invasor”. La salida al mar, un legítimo reclamo boliviano a Chile, también ha sido tratado con un fuerte tono “nacionalista” por las empresas de comunicación chilena, teniendo en este caso el beneplácito del gobierno derechista de Piñera.

Los conflictos gremiales intraregión son tratados como si fueran conflictos entre naciones beligerantes. En el día de la fecha los diarios ABC Color y Última Hora dan cuenta de un “complot” sindical-nacional donde un sindicalista habría declarado que habría actuado por órdenes de la presidenta Cristina Fernández para bloquear el comercio entre los países y beneficiar a sectores sindicales afines. En letras más pequeñas se puede notar que supuestamente el presidente Lugo no iría a la Cumbre del MerCoSur por los conflictos que se estarían suscitando entre ambos países. Si observamos los titulares del amarillista DIARIO POPULAR notamos que los argentinos son tratados como KUREPAS (cuero de chancho), comentarios de lectores en los diarios antes mencionados utilizan este trato discriminatorio sin ser censurado por las empresas.

Las repercusiones del affaire de la “inteligencia” norteamericana, es utilizada por las empresas periodísticas para denostar a los presidentes de signo popular. El diario LA PRENSA de Bolivia muestra en tapa de hoy (11/12/2010) la “calificación” de mandatarios españoles hechas a través de supuestos cables de la inteligencia norteamericanas y que son revelados por la página de wikileaks. Allí se dan por ciertos estos cables si cataloga a Hugo Chávez de payaso, a Daniel Ortega de loco y a Evo Morales de ignorante. En nuestro país son conocidas las tapas del diario Clarín y La Nación mostrando a nuestra presidenta y a su difunto esposo como “enfermos del poder”. Salvo honrosas excepciones, la mayoría utilizó los cables contra sus presidentes y no contra los EEUU. El país que hizo uso y abuso de la confianza de los países latinoamericanos es respetablemente tratado y sus víctimas objeto de desconfianza y burla.

En el mismo renglón se encuentran las supuestas defensas a la libertad de expresión. Las empresas de comunicación exponen a los gobiernos populares como autoritarios, mientras hacen uso de esta libertad para presionar y extorsionar. Su sindicato es la desprestigiada SIP, que está más interesada en la desestabilización de la región que en las innumerables muertes y persecuciones que sufren los periodistas en Colombia, donde el imperio norteamericano despliega sus bases para dominar la región.

De esta manera notamos con preocupación que las poblaciones son manipuladas por las empresas de comunicación para enfrentar a los suramericanos entre sí, desarrollar nacionalismos xenófobos que beneficien a la derecha y ensuciar a los gobiernos populares; mientras que los EEUU y Europa son tomados como la referencia “necesaria y democrática” en la que nos debemos reflejar. 

Los Macri, Duhalde, Piñera y Santos seguirán empujando por la división entre hermanos, como lo hicieron en su época las oligarquías locales que achicaron nuestra América Latina para satisfacción del imperio Inglés y Norteamericano. Esta en nosotros repetir la historia o construir una identidad que nos abarque como pueblos hermanados en la diversidad y la lucha por nuestros derechos.

Jorge P. Colmán
Grupo Jauretche-FTNyP-CTA

Para ampliar la lectura
  1. Matan a dos bolivianos; Gobierno pide explicaciones a Argentina PINCHE AQUÍ (Los Tiempos-Bolivia)
  2. Piden esclarecer muerte de bolivianos en Buenos Aires PINCHE AQUÍ (El Diario-Bolivia)
  3. Sindicalista revela que Cristina instó al boicot contra Paraguay PINCHE AQUÍ (Última Hora-Paraguay)
  4. Sindicalista dice que bloqueo fue un “pedido” de la Presidenta argentina PINCHE AQUÍ (ABC Color-Paraguay)

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